por Jorge Silva
Una cosa que nos caracteriza, como nuevos hombres avidos de esta vida mecanizada, es el vivir buena parte de nuestras vidas en cuadritos.
Desde el hospital donde naciste, la habitación donde duermes, la aula en donde estudiaste en tu infancia y la próxima que tuviste en la universidad, tu oficina, el lugar donde tienes que dar charla, o pagar tus cuentas, Hasta los 190 días que pasarás en tu vida en un WC, los cuadrados a veces nos tocan grandes y extensos, otras veces son tan pequeños que asfixian o sofocan, sin contar de que, seguramente, no estarás solo ahí, teniendo que lidiar con personas las cuales no hubieras querido lidiar (pero que a la larga son los que dan el sasón a nuestra vida).
Pero más allá de hacer metáfora, siempre hay que velar que las cuatro paredes de cualquier parte tengan su mínimo de ventilación. Oh vamos!!, toleras muy bien esa vida apretujada y encima nos decimos apolíticos, pero los dolores de cabeza? los mareos? esas ganas de no hacer absolutamente nada? haz pensado por qué pasan?. Bien podrían ser producto de tener demasiadas plantas quitándote el oxígeno pero la verdad es que nos falta el aire!!.
Es cosa de abrir una ventana, o salir de vez en cuando a respirar, somos seres humanos que constantemente respiramos, mínimo una vez cada hora, y seguramente gastarás menos en Paracetamol o dejarás de ser tan funcional a esas mierdas de cadenas de farmacias que se quedan con tu dinero a punta de colusiones y desinformación.
A todo esto, ¿sabían que, cuando estamos activos, se debe respirar por la boca y por la nariz?
Via | Proyeto la Quimera

por Emilio Giovanetti
[Articulo escrito originalmente para Revista Anarkia.cl Nº2 | Link]
“Negar los potenciales beneficios que podrían traer el buen uso de las transmisiones televisivas en el desarrollo cultural, y en el ámbito de las comunicaciones humanas, seria igual de absurdo que atribuirle hoy en día a estos aparatos la única función de informar a sus diversxs receptorxs.”
Bajo el manto globalizador de las comunicaciones y la tecnología, el televisor ha alcanzado gran importancia dentro de nuestra sociedad, asegurándose así un lugar en todos los hogares, pasando en algunos casos a ser un miembro mas de la familia, y lo mas importante, se ha ganado la confianza de lxs televidentes, que a su vez se han encargado de asignarle una suerte de moral, dotándola incluso de valores como la sinceridad, la prudencia, de criterio.
La Televisión no es un medio libre, ni mucho menos barato, ya que para lograr emitir a una abundante cantidad de gente es necesario estar respaldado por algún canal, corporación u otra institución de ese tipo, que en algunos casos también necesitan a la vez que los gastos producidos por las transmisiones sean solventados, y por por supuesto, transformar todo esto en un negocio rentable. Es allí donde aparece el exitoso empresario, el siempre carismático político o la exitosa corporación que junto a la publicidad se encargan de financiar y posteriormente pasan a ser lxs dueñxs de la información.
Control económico, lo que se traduce en el poder sobre los contenidos, edición, montaje o censura de lo que ellxs estimen conveniente, o lo que consideren no es peligroso que la gente sepa. Control moral… control mental.
Soberanxs del conocimiento de la gente, las mismas personas que confian ciegamente en la tele, y que inconcientes ofrecen a este medio su capacidad de opinar.
Es asi como los intereses de unxs pocxs pasan a ser la vida de otrxs muchxs.
“La televisión construye la realidad, provoca el shock emocional y condena prácticamente al silencio y la indiferencia a los hechos que carecen de imágenes”
- Ignacio Ramonet
Irracionalismo
Muy escasos son los espacios culturales que se pueden encontrar en televisión abierta, es mas, para nadie es un misterio que la programación a la que estamos expuestxs es, mayoritariamente, mala [por no decir una mierda]. Entendiendo el refrán que reza ‘en gustos no hay nada escrito’, nuestras palabras apuntan no sólo a la temática que puede cubrir un programa, sino también a las maneras, limitaciones y hasta tradiciones del medio.
En nuestra era, la información se ha convertido en un bien muy preciado, y no tan solo monetariamente, los medios masivos en general han sabido aprovecharla, ya que con esta se gestan las opiniones de todxs sus receptorxs. Pueden de esta manera editarla, u ocultarla simplemente a su conveniencia, y así generar en nuestra sociedad el clima que ellxs quieran, ya sea de terror, odio, infundada alegría, despreocupación… etc. O los sentimientos que les plasca a la gente que ellxs quieran, sufriendo así, lxs que quieran salir de este sucio juego, todo el peso de la manoseada opinión social, como es el caso de los medios alternativos que día a día resisten los azotes de los medios masivos y su monopolio cognitivo.
Mantener a un pueblo sumido bajo la estupefacción y conservar la calma antinatural en las calles no es una tarea fácil, pese a eso el medio se las ha arreglado para mantener el control sobre nuestras mentes, de maneras muy variadas pero sumamente eficaces.
Concisamente lxs dueñxs de las televisoras se valen del la manipulación y/o censura de información para preservar sus intereses, en gran parte también de la idiotización que generan sus contenidos, no es necesario que especifiquemos en ciertos programas, tan solo basta con estar unos minutos frente a la pantalla para notar de cuales espacios se puede prescindir objetivamente por el bien de la cultura de lxs televidentes. Bajo la etiqueta de ‘entretenimiento’ se camuflan la mayoría de los segmentos que están únicamente ideados para mantener distraídas las mentes de la población, especialmente la de lxs jovenes, que entre los estudios y olvidar lo estudiado frente a la tele, no les queda tiempo para pensar por si mismxs.
La población se acomoda, mientras se graba en su subconsciente la imagen de la realidad que las emisoras buscan perpetuar. La sórdida ilusión de un mundo donde las bombas explotan solo cuando van de abajo hacia arriba, y el sentido de nuestras vidas se encuentra en las manos de quienes nos gobiernan. La guerra social ha quedado atrás, los años de las grandes revoluciones solo son un lejano recuerdo en sepia, y los ideales de la gente se encuentran en libros cubiertos con gruesas capas de polvo. Si el conflicto genera dudas, lo reducen y lo tapan, y si los gritos les hacen temblar, todxs somos terroristas. No es original, pero es absurdamente eficiente.
La memoria se retuerce al ver como la modifican, y la ocultan alejandola de sus verdaderxs protagonistas, anunciando tal profeta los culpables del pasado y los acontecimientos que tendremos que afrontar si continuamos en sepulcrar incercia, nos obligan a memorizar mentiras y a reproducir conductas antinaturales, por lo general despotas e insensibles, peor aun, nos fuerzan a olvidar, y bien sabido es que el pueblo que olvida su historia esta condenado a repetirla una y otra vez cometiendo los mismos errores que hasta hoy nos han condenado.
“Medios arrodillados ante el Estado y el Capital. La ignorancia es su fuerza, la mentira su verdad, los subsidios que reciben los mantienen controlados, venden la verdad luego que la han distorsionado. La verdad alterada, trastornada, trastocada, su ética y su imparcialidad han sido subastadas. No pueden morder la mano que les da de comer, el patrocinante los mantiene y la verdad está con él. Medios del Estado para manipularnos, Medios Privados para desinformarnos, Ni privados ni estatales ¡autogestionados! Cuestiona, crítica, crea tus propios medios, siembra la semilla que derrocará su Imperio. Los privados y estatales son tentáculos del poder, los autogestionados abren camino hacia un mundo libre. Medios del Estado para manipularnos, Medios Privados para desinformarnos, Ni privados ni estatales ¡Autogestionados!”
- Adaptación a un texto de Eduardo Galeano
Pese a los complejos sistemas de interacción entre lxs televidentes y las emisoras, continuamos sumidxs a la simpleza del ‘dominar o ser dominadxs’, familiarizados ya con el salvajismo que denotan los medios masivos en este tipo de juegos y lo difícil que es plantarle cara en su manipulación.
Pero aunque el porvenir pueda lucir nublado, hemos de tener claro que la solución siempre estará en nuestras manos:
Apágala … busca alternativas



17:30: Manifestantes mapuches exigen derechos sobre sus tierras
21:03:
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por Jorge Silva
Las grandes ciudades, los grandes desplazamientos por las avenidas, gente que sale de su trabajo para entrar a sus hogares o a la inversa, gente que va a comprar algo y sale a la larga, más deprimido de lo que antes estaba. Muchos piensan que es solamente el estrés o la constante carga emocional que la vida moderna pesa en sus espaldas. Es verdad que hay veces que da una pena tremenda ver tantas caras largas al cruzar la calle
Pero Hay un factor que no hemos considerado
Cuando una persona que no conoces y que de repente te saluda. Pero que está a 25 centímetros de ti ¿no te sientes incómodx?, estoy casi seguro que dirás que no lo estás de su presencia, ¿pero de su cercanía?, ahí donde comienza este problema.
Normalmente el constante flujo de personas que vemos en las calles o en la tele viaja prácticamente buena parte de su tiempo con otras tantas personas a 15 o incluso a 10 centímetros entre sí, violando lo que se denomina La “zona íntima”. Y considerando el hecho que los tiempos de viaje han aumentado en el último tiempo, la cantidad de esta expuesta a una alteración de su espacio personal provoca muchos cambios de conducta que pueden expresarse principalmente en forma no verbal. La molestia es evidente, las caras largas también
En Proxémica (estudio de las distancias medibles entre las personas mientras estas interaccionan entre sí) la distancia íntima solo correspondería a amigos, familiares o parejas. Cuando se vulnera pueden provocar diversas conductas de defensa, el cuerpo comienza a tensarse, a adoptar una postura de defensa ante el exterior, los sentimientos se retraen privilegiando una posición fría frente a las demás personas (lo cual se ve en los gestos). Se segrega más adrenalina y cortisol –la hormona del estrés- por tanto el nivel de este aumenta, se somete al cuerpo entero a una situación adversa para volvernos fuertes en un ambiente que en sí no es peligroso. Esta sobreposición innecesaria al estrés es la que a la larga volverá a la gente a estar más propensa a estados depresivos y del ánimo. Por tanto, podríamos decir que la constante violación del espacio personal en la vida moderna es uno de tantos factores que impiden una buena higiene psicológica tanto en el presente como a posteriori
Si pensaras en, por ejemplo, las veces que te han respondido mal en la calle o en la escasa cooperación entre las personas a nivel urbano, estas pueden haber sido producto de esta alteración. Es por esta razón que por ejemplo mucha gente ahora no se pueda entender bien, dejando la interacción intelectual a segundo plano y de paso prohibiéndole a nuestro cerebro recibir varios estímulos que lo desarrollan provocando a largo plazo más factores de riesgo para la demencia.
También existe un acostumbramiento por parte del cuerpo, volviendo a la persona más fría y menos receptiva. Alterando su inteligencia emocional.
¿Por qué existe esta alteración?
Porque el nivel de crecimiento y expansión económica no tiene esperas, la gente tiene que soportar por un lado, por ejemplo, el aumento del tráfico automovilístico y por el otro el ruido de unas obras de construcción. El modo egoísta y depredador de ver el progreso ha hecho que por ejemplo no tengas tranquilidad, que te aterres o que le tengas miedo a todo lo que te rodea (con una televisión que te deprime), provocando dentro de nosotros una preocupación meramente individualista, pero no desde yo hacia el resto sino desde yo hasta yo. El ambiente que han creado, desde una política de transporte público que la deplora (y eso pasa en todas las ciudades de Chile) pasando por políticas de vivienda que dejan menos espacio físico y menos privacidad, inclusive las están haciendo de peor calidad acústica -“se escucha todo afuera”- continuando con una afinación en los espacios urbanos crea a la larga individuos insensibilizados, quienes tienen que convivir 2 a 3 horas diarias con gente que no conocen que está a no mas de 30 centímetros.
¿Y en las ciudades que no son tan grandes?
Pero en ciudades pequeñas, el fenómeno no cobra tanta importancia a nivel céntrico pues la cantidad de gente que hay en las zonas comerciales no es tanta y por tanto, tu espacio personal está a salvo. Pero lo de las Viviendas y lo del transporte corre igual. Porque por ejemplo, en una ciudad como la nuestra (Curicó) el nivel de autos por habitante es uno de los más altos en el mundo. Imagínate que tengas menos espacio para transitar porque los autos estacionados están por doquier. Imagínate que no eres solo tú el que se traslada a pié y tienen que arreglárselas para escuchar el tráfico y soportar la contaminación. Ahí hay otra causa de estrés, otra causa para que el límite de tu espacio personal se agrande y desarrolles después tolerancia (que nada tiene de tolerancia porque estar deprimido y no sentir nada es igual de enfermo)
A nadie de los de arriba le importa que el continuo desarrollo del sistema le quite sanidad mental a la gente, pero por lo menos tú como individuo puedes sortear este problema
¿ Y se puede solucionar este problema?
- Privilegia medios de transporte que no hagan ruido o que estén llenos, las bicicletas y los patines son excelentes ejemplos para trasladarse y no provocar contaminación o preocuparse de personas ajenas que estén tan cerca de nosotros
- Sale de casa con amigos y amigas. La actividad social te hará despreocuparte del tiempo (de buena manera) y del resto de agentes estresantes, además es ideal para crear lazos y sentirte feliz, además de también ser una buena escusa para conversar con alguien y entretenerse
- Ten la mente en blanco unos minutos, respira hondo y despreocúpate de ti mismo mientras dure el trayecto, aprende algunos métodos de relajación.
- Privilegia actividades que te hagan sentir más confortable, como el trote, el ejercicio diario y la buena alimentación, para que así no te pese tanto la dura vida diaria. (además de otros mil y tantos beneficios como la vida saludable y las mejores relaciones con la gente)
Vamos que una duda existencial se ha resuelto. Cuando veas una persona triste en la micro, en el colectivo, ya sabrás por qué es.
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